miércoles, 30 de agosto de 2017

DETOX en Fiesta Plop: Deleite y Admiración

DETOX en el Teatro Vorterix
Eran las diez de la noche y me encontraba esperando en la recepción del hotel en donde Matthew Sanderson, a.k.a. DETOX, se hospedó durante su breve visita en Buenos Aires. Recibió, vestido con ropa casual y gran sonrisa, a un grupo de fans, al diseñador Juan Di Santo que traía un obsequio en honor a su primera vez en Argentina y, entre todos ellos, a mí. Siendo prácticamente una estrella de gran renombre, dado el increíble ascenso de la cultura Drag a nivel mundial y del éxito televisivo del programa RuPaul Drag Race, se podía esperar a una persona con “aires de diva” que poco iba a compartir con nosotros. Contrario a ese palpito, abrazó a cada uno de los presentes y contó la cantidad de cosas que había realizado en estos últimos días por la ciudad mientras que agradecía los regalos
.
Con mucho interés por nuestra cultura, impulsado por su fanatismo por Eva Perón, DETOX visitó los lugares icónicos de nuestra ciudad como también se tomó su tiempo para ser entrevistada por diversos medios locales y participar de eventos. Uno de ellos fue la gran apertura de “PlopJaus”, club de cultura alternativa donde se desarrollarán distintas actividades artísticas y culturales de las cuales muchas tienen influencia del arte transformista, fue uno de los grandes invitados y se dejó fotografiar en su look “out of drag” mientras que conversaba alegremente con los demás asistentes.

Foto en la apertura de " Plop Jaus".
Cortesía de mlb.ph 
Durante su show, en las instalaciones del Teatro Vorterix donde semanalmente se realiza la “Fiesta Plop”, se pudo comprobar la intensa devoción del público argentino por esta forma de arte e interpretación que día a día vence al prejuicio. Realizó varios cambios de vestuario e incluyó canciones del ayer y hoy, para cerrar con un lipsync de “Don´t cry for me Argentina” interpretada por Madonna, en el cuál se notaba su emoción desconmensurada.

Lo increíble de presenciar esta serie de espectáculos es el variopinto de la gente que viene a presenciarlos. Gente que con mucho y poco en común, unidos por el hecho de ver a su ídolo, sin alborotos ni desmanes. La noche del viernes pasado no fue la excepción, siendo que a sala llena, Detox deleitó a cada uno de sus fans con su carisma y talento.

El nos comentó que seguramente vuelva en Enero y espero que así sea. En un mundo donde el odio y la intolerancia reinan, es grandioso encontrar momentos donde el amor y la algarabía se fusionan, gracias a una forma de arte espectacular digna de ser presenciada.